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Retomando las bases

Actualizado: 4 de mar de 2020

En el libro Zero-to-One, Peter Thiel habla entre otras cosas sobre los secretos del mundo.

“Una vez que descubrimos un secreto, tenemos dos opciones. ¿Lo compartimos con alguien? ¿O nos lo guardamos para nosotros mismos? Prácticamente existe una zona gris entre no contarle a nadie y compartirlo con todo el mundo - esa zona es la que lleva a crear una empresa exitosa. Los mejores emprendedores lo saben: todo gran negocio se construye alrededor de un secreto que está oculto para los demás.”

Yo creo que a veces ni siquiera necesitas descubrir un secreto. Muchas cosas son tan obvias y tan conocidas que ya a nadie le interesan y se olvidan. Y al igual que los más grandes secretos, sólo algunos pocos se benefician de ellas.



Si quieres saber más...




Estas son las cinco prácticas básicas que he visto que no se llevan a cabo en muchas organizaciones porque les parecen triviales. La diferencia entre las organizaciones que funcionan por sí solas y las organizaciones que dependen de unos cuantos líderes (a veces los mismos dueños o directores generales) está en la disciplina que tienen para llevarlas a cabo. 1.- Llevar a cabo comunicaciones regulares

Esta es la base para mantener a tu equipo alineado y poder identificar errores y problemas a tiempo. Sin embargo es de las primeras prácticas que se olvidan. Muchas veces porque hacer juntas regulares se vuelve tedioso. A veces las cosas van bien y se piensa que ya no se necesita “perder el tiempo”. La trampa está en que si las cosas van bien, probablemente es porque el equipo se está comunicando efectivamente. Es la responsabilidad de los líderes crear la disciplina y el ambiente para no perder la comunicación y que las reuniones sean efectivas.

Una reunión efectiva es:

(a) directa y al grano,

(b) con una agenda fija,

(c) con actividades y revisiones priorizadas,

(d) contramedidas y actividades se desarrollan en conjunto.

Adicionalmente la buena preparación de todos los involucrados es necesaria. La tarea del líder en la reunión es retar a su equipo de trabajo a través de preguntas y cuestionamientos. Desarrollar y mantener este hábito hace que todos niveles estén completamente informados acerca del desempeño de la compañía y sus áreas se vuelven más eficientes.

2.- Revisar periódicamente de los procesos

Al revisar el cumplimiento de los procesos periódicamente se puede comparar el desarrollo de las actividades con el estándar que se tenga establecido. Solo así se pueden identificar áreas de oportunidad que pueden ser resueltas a través de la retroalimentación del líder sobre el desempeño del trabajador o la eficiencia del estándar. Cuando el estándar no es seguido, se deciden qué actividades son necesarias en el futuro a fin de asegurar el cumplimiento y que mejoras en el estándar se pueden hacer. Los objetivos de no dejar de hacer esto son: (a) Asegurar el cumplimiento con los estándares de trabajo.

(b) Derivar mejoras potenciales y demás actividades si el trabajador no puede cumplir el estándar.

(c) Confirmar la implementación y efectividad de las contramedida.


3.- Enfocarse e